En la práctica taoísta, el Qi Gong, es el
arte o la maestría de guiar la energía interna a través de ejercicios
físicos (Qi Gong Dinámico) y de meditaciones
(Qi Gong Estático), cuyo fin es el desarrollo espiritual.
El Qi Gong se fundamenta en los mismos principios que en la
medicina tradicional china , para prevenir las enfermedades y
preservar el equilibrio de la energía Yin y Yang en
nuetro cuerpo, respetando a lo largo del año, la energía que en cada
estación corresponde a un órgano y a una víscera.
Gracias a una profunda concentración y a una maestría del aliento, la
conducción de la energía por el pensamiento, por la respiración y por
los movimientos, a través de los meridianos (sistemas de canales
energéticos), permite al Qi circular libremente en todo el cuerpo,
limpiando a su paso la energía negativa estancada y liberando los
bloqueos físicos y psíquicos.
Practicándolo cotidiana y regularmente, nuestro ser reencuentra “El
estado original”; la pureza de un recién nacido dejándose
guiar por la sabiduría inherente a las leyes de la naturaleza. Se
aprende a vivir en armonía con todo lo que nos rodea, y en el interior
de nosotros mismos se instala una salud reforzada, un dominio de sí, un
equilibrio de las emociones, una claridad de espíritu, la lucidez, la
alegría de vivir, la tranquilidad.
Progresivamente se llega a disminuir el stress, se vuelve uno más
creativo y comienza nuestra verdadera conquista espiritual, para
alcanzar la plenitud de nuestra realización profunda.
Los 3 fundamentos básicos de la
práctica de Qi Gong son:
- Conducir y dirigir la energía a través de
la respiración.
- Conducir y guiar la energía a través de
la concentración mental.
- Conducir y controlar la energía a través
de los movimientos internos y externos.
El Qi Gong nos ayuda a
:
- Mejorar nuestra calidad humana.
- Unificar la armonía de nuestra
respiración con nuestras acciones y nuestro espíritu.
- Transformar nuestra visión del mundo, de
lo negativo (oscuridad) a lo positivo (claridad).
- Prevenir las tensiones y los
desequilibrios para facilitar la libre circulación de la energía y
disfrutar de la vida con una excelente salud física, emocional y
espiritual.
- Conocernos profundamente y lograr la
plenitud de nuestra realización humana.
Existen tres virtudes que deben estar siempre presentes para tener
éxito en el camino del Tao y del Qi Gong: Sinceridad, Humildad y
Constancia.
"Cuando se sabe cómo dominar los
pensamientos, se conoce la concentración; por la concentración se
alcanza la quietud; por la quietud se llega a la paz interior; con la
paz interior se alcanza la sabiduría; con la sabiduría se alcanza el
Tao: la vía de la virtud"
Lao Zi. Sabio Taoista